La confianza como base del marketing de contenidos

Salvo algunas excepciones, no es común pedirle casamiento o invitar a un viaje al Caribe a una persona que recién conocemos. Breve o más extenso existe un tiempo de cortejo o seducción. Necesitamos conocer su atractivo con mayor profundidad, y también convencernos de que es merecedora de nuestra confianza. Algo similar ocurre con las marcas y los consumidores, y en este aspecto las redes sociales son fundamentales para ese proceso generador de confianza.

Marketing de contenidos como primer paso

El marketing de contenidos es una estrategia ideal para dar una buena base a esta relación de confianza. Nos permite acercarnos a los consumidores con una actitud más cómplice, sin una pretensión de beneficio inmediato que despierte suspicacias.

Idealmente, las empresas deberían desplegar una gama de mensajes con distintos niveles de presencia para sus marcas. Esto permite al público consumidor ir conociendo la propuesta, y convenciéndose de que esa empresa realmente es merecedora de su confianza, y con esto elevar su grado de compromiso.

Pero para que la confianza crezca es importante cumplir nuestras promesas. Es decir, importante que lo que presentamos sea tal como lo presentamos.

Ser referente

Lo importante del contenido que publicamos, entonces, es que demuestre que somos un punto de referencia para poner al público en contacto con lo que tiene valor para ellos.

El mensaje es:

Esto es útil, esto vale la pena. Dedícale tu tiempo.

Si el público sigue nuestro consejo y encuentra que lo que recomendamos es valioso, tendrán expectativas positivas sobre nuestras próximas recomendaciones. Si descubren que se trata de una tontería, o de una publicidad oculta, entonces no nos prestarán más atención.

Recomendaciones y confianza

El marketing de contenidos implica una relación desarrollada en el tiempo, que implica constancia y paciencia.Tomemos como ejemplo el caso de Verizon y las acciones que realizó para su división móvil en Twitter.

Un buen ejemplo de un post que aporta valor para el público es el siguiente:

 

El artículo recomendado es sobre un nuevo sistema que permite acceder al auto a través de un smartphone cuando hemos dejado las llaves a dentro del vehículo. No vale sumar cualquier cosa, hay que demostrar un conocimiento real sobre cómo se vive ese universo. Podemos presumir que aunque no todos los usuarios de dispositivos móviles temen dejarse las llaves en el auto, el uso de un smartphone como solución puede apelar a su curiosidad, puede ser interesante.

La marca en nuestro día a día

Siguiendo con el caso Verizon, también encontramos novedades más vinculadas con la empresa, como la posibilidad de descargar aplicaciones.  

Este segundo tipo de mensajes es diferente de las acciones de venta, pero permite apuntalar de un modo más directo la relación de la marca con el universo del público. En este caso es interesante destacar cómo se relaciona la marca con el modo de vida.

El mensaje es:

Este producto o este servicio que tenemos puede ser útil para usted, pruébelo.

El objetivo final

El segundo mensaje se apoya en el primero, y ambos apuntan a un tercero que en gran medida es el objetivo final. Si el consumidor ve que los dos primeros mensajes cumplen sus promesas, estará dispuesto a creer en el tercero:

Este es nuestro producto, este es nuestro servicio, son muy buenos, ¡Cómprelos, contrátenos!

Imagen: Marilyn Peddle (Flickr, Creative Commons)

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